
Barcelona explota contra el arbitraje y analiza presentar queja formal ante la UEFA
El Barcelona estudia presentar una queja formal ante la UEFA tras el arbitraje de Istvan Kovacs en Champions, marcado por decisiones polémicas y uso irregular del VAR.
Un arbitraje que encendió al Barcelona
El ambiente en el Barcelona está al límite. Tras el duelo ante el Atlético en los cuartos de final de la Champions League, la directiva azulgrana analiza presentar una queja formal ante la UEFA por el arbitraje del rumano Istvan Kovacs.
El malestar no es menor. Dentro del club consideran que varias decisiones clave afectaron directamente el desarrollo del partido.
La jugada que detonó la polémica
El principal reclamo gira en torno a una acción dentro del área. Una mano de Pubill que, según el cuerpo técnico, debió ser sancionada como penal.
Para Hansi Flick, la jugada era clara: balón en juego, infracción evidente y una posible expulsión. Sin embargo, ni el árbitro ni el VAR intervinieron, lo que generó una fuerte reacción desde el banquillo.
Flick no ocultó su molestia tras el partido, cuestionando abiertamente la falta de revisión.
VAR sí… pero solo en ciertos momentos
El desconcierto aumentó con otra acción determinante. En la expulsión de Cubarsí, el árbitro inicialmente mostró tarjeta amarilla, pero tras la intervención del VAR cambió su decisión a roja.
Este contraste generó indignación en el Barcelona, que cuestiona los criterios del uso del videoarbitraje:
¿Por qué en una jugada decisiva no interviene y en otra sí?
Criterio disciplinario en duda
Otro de los puntos que encendió el debate fue la actuación del árbitro en la gestión de tarjetas. Desde el entorno blaugrana consideran que Koke debió ser expulsado por una segunda amarilla que nunca llegó.
Para el club, este tipo de decisiones reflejan una falta de consistencia que terminó condicionando el partido.
Un antecedente reciente
No es la primera vez que el Barcelona recurre a una queja formal. Recientemente, el club ya había manifestado su inconformidad ante la RFEF por un arbitraje en Copa del Rey, lo que evidencia un malestar acumulado.
Decisión en puerta
La directiva analiza ahora dar el siguiente paso y elevar la protesta a la UEFA. De hacerlo, el caso abriría nuevamente el debate sobre el uso del VAR y la consistencia arbitral en las competiciones europeas.
La polémica está servida… y el Barcelona no piensa quedarse en silencio.