
América revive con dos penales y deja abierta la serie ante Pumas
América vino de atrás y empató 3-3 frente a Pumas en la ida de cuartos de final del Clausura 2026, dejando la serie abierta.
La Liguilla entregó una noche de locura en Ciudad Universitaria. Club América y Pumas UNAM firmaron un vibrante empate 3-3 en la ida de los cuartos de final del Clausura 2026, en un partido que parecía sentenciado, pero que terminó convertido en una batalla emocional que deja todo abierto para la vuelta.
Pumas golpeó primero y lo hizo con autoridad. Apenas al minuto cinco, Juninho aprovechó un error en la salida azulcrema para sacar un disparo cruzado que dejó sin reacción a Rodolfo Cota. El arranque era un reflejo de lo que sería gran parte del encuentro: un América desconectado, impreciso y condicionado por la ausencia de su referente ofensivo, Brian Rodríguez.
Sin embargo, la respuesta no tardó en llegar. América encontró el empate a través de Isaías Violante, en una jugada que encendió momentáneamente a las Águilas y parecía cambiar el rumbo del partido. Fue solo un espejismo. Con el paso de los minutos, el equipo de André Jardine volvió a diluirse, perdiendo intensidad y claridad frente a unos Pumas que supieron capitalizar cada error rival.
Antes del descanso, el conjunto universitario volvió a tomar ventaja. Un nuevo fallo defensivo del América, esta vez acompañado de un rebote mal controlado por Cota, terminó en los pies de Uriel Antuna, quien no perdonó y mandó el balón al fondo. El golpe fue doble para los azulcremas, ya que en esa misma jugada Cristian Borja salió lesionado tras una acción fortuita.
El inicio del segundo tiempo pareció sentenciar la historia. Jordan Carrillo, con visión y atrevimiento, sorprendió a Cota adelantado y firmó el tercer gol universitario. Con el 3-1 en el marcador, el partido parecía inclinarse definitivamente del lado auriazul. Pero el futbol, especialmente en Liguilla, rara vez respeta los guiones.
Pumas bajó la intensidad, se replegó en exceso y comenzó a cometer errores defensivos que terminaron por darle vida a su rival. América, que había mostrado poco durante gran parte del encuentro, encontró en las fallas del contrario una oportunidad inesperada para regresar.
Dos penales en los últimos minutos cambiaron por completo el escenario. Con sangre fría, las Águilas aprovecharon ambas oportunidades desde los once pasos y lograron rescatar un empate que parecía imposible. En cuestión de minutos, pasaron de estar contra las cuerdas a salir con vida de una de las plazas más complicadas del futbol mexicano.
El 3-3 final deja una sensación agridulce para ambos. Pumas dejó escapar una ventaja de dos goles y el control absoluto del partido, mientras que América encontró en el caos y en los errores ajenos una segunda oportunidad que ahora buscará capitalizar en la vuelta.
La serie se definirá en el Estadio Azteca. Y después de lo visto, una cosa es segura: nada está escrito.